El Ministerio de Seguridad del Estado de China ha advertido de los riesgos que representa la inteligencia artificial (IA) para la seguridad nacional y la estabilidad social del país, especialmente si su uso recae en manos de «fuerzas hostiles a China».
En un comunicado publicado en la red social WeChat, las autoridades chinas reconocen el valor de la IA para el desarrollo económico y social, pero subrayan que su mal uso puede facilitar la generación de desinformación y la difusión de contenidos ultrafalsos, manipulados mediante técnicas de deep learning.
«Estas tecnologías pueden confundirse con contenidos legítimos y usarse para agitar a la opinión pública», señalan fuentes ministeriales. El texto también alerta de su aplicación por parte de servicios de inteligencia extranjeros en actividades de subversión, infiltración y sabotaje.
La IA como instrumento de espionaje
El documento expone que los sistemas generativos pueden recolectar y divulgar información personal sensible, lo que abre la puerta a su utilización por agentes foráneos para acceder a datos estratégicos. Además, pone el foco en los algoritmos sesgados, que podrían servir para «difundir ideologías tendenciosas».
Las autoridades reclaman una mejora en la capacidad de discernimiento de la ciudadanía para identificar los contenidos manipulados y las fuentes poco fiables.
