Haciendo bueno el refrán «A río revuelto, ganancia de pescadores», el presidente chino Xi Jinping ha recibido en Pekín a una delegación de CEOs y altos cargos de grandes empresas europeas y estadounidenses. El objetivo: recuperar la confianza del sector privado y atraer nuevos inversores.
Aunque el hermetismo ha imperado en la reunión y se desconocen los nombres que han protagonizado el encuentro, diversos medios han asegurado que entre los presentes se encontraban los máximos responsables de Apple, BMW, FedEx, Sanofi, Blackstone o Qualcomm.
El presidente chino ha aprovechado la presencia de los empresarios en el Foro de Desarrollo de China. En el mismo han participado hasta un total de 40 consejeros delegados de empresas como Samsung, Pfizer, Astrazeneca, Mastercard, y Eli Lilly.
Xi ha asegurado que «la puerta de China se abrirá cada vez más» en relación con la política aperturista del país. «Ha sido, es y será, sin duda, un destino de inversión ideal, seguro y productivo para los inversores extranjeros», ha reafirmado.
«China seguirá el camino del desarrollo pacífico y se esforzará por crear un entorno favorable al desarrollo de las empresas extranjeras», aseveró el líder chino, que reiteró que «la globalización económica es una tendencia histórica imparable».
