El Gobierno chino ha solicitado a varias empresas tecnológicas del país que interrumpan los pedidos del chip H200 de Nvidia. La decisión llega en un momento de alta demanda global de este procesador gráfico avanzado, diseñado para centros de datos e inteligencia artificial.
La medida se ha conocido dos días después de que Jensen Huang, consejero delegado de NVIDIA, afirmara que la demanda china del H200 es bastante alta. Sus declaraciones se produjeron durante el CES celebrado en Las Vegas.
Desde la compañía estadounidense, Huang señaló que la cadena de suministro ya está en marcha y que los chips H200 han comenzado a salir de producción, en paralelo a la tramitación de licencias con el Gobierno de Estados Unidos.
Oportunidad de mercado bajo presión
El mercado chino representa una oportunidad clave para Nvidia, con un potencial de ventas que podría alcanzar los 50.000 millones de dólares anuales, según estimaciones del propio consejero delegado. Sin embargo, la intervención de Pekín introduce incertidumbre regulatoria en esta previsión.
La decisión no ha sorprendido al sector. El diario Financial Times había anticipado que las autoridades chinas podrían endurecer el acceso a chips avanzados para evitar una dependencia excesiva de proveedores estadounidenses.
