China ha inaugurado el túnel de Shengli, situado en la cordillera de Tianshan, que se convierte en el túnel de autopista continuo más largo del mundo, con una longitud de 22,13 kilómetros. La infraestructura presta servicio al noroeste del país y refuerza la conectividad de la región autónoma de Xinjiang.
El túnel forma parte de la autopista G0711 Urumqi-Yuli, que ha entrado en funcionamiento de forma simultánea. La nueva vía conecta zonas urbanas del norte y del sur de Xinjiang, mejorando la circulación de personas y mercancías en un territorio marcado por grandes distancias y una orografía compleja.
La puesta en marcha de esta autopista supone un hito en el desarrollo de infraestructuras estratégicas en el interior de China, con impacto directo en la cohesión territorial y el desarrollo económico regional.
Reducción del tiempo de viaje
La nueva infraestructura permite atravesar la cordillera de Tianshan en 20 minutos, frente a las varias horas que requería el trayecto por rutas anteriores. La reducción del tiempo de viaje mejora de forma significativa la eficiencia del transporte por carretera.
Este avance facilita el tránsito regular durante todo el año, incluso en condiciones meteorológicas adversas, habituales en zonas montañosas de gran altitud como Tianshan.
