El Gobierno chino insistió en que «no hay ganadores en una guerra comercial», después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciase que pospondrá al 1 de agosto el final de la tregua arancelaria concedida a sus socios comerciales.
Mao Ning, portavoz de la Cancillería china, declaró que «el proteccionismo perjudica a todas las partes». No obstante, evitó facilitar detalles acerca de si Washington y Pekín están llevando a cabo nuevas negociaciones comerciales en estos momentos.
Ese mismo día, el Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista Chino (PCCh), publicó un editorial en el que señalaba que «el diálogo y la cooperación son claramente la vía correcta para resolver las disputas económicas y comerciales», y advertía que «el chantaje y la coerción no son la salida».
El Ministerio de Comercio chino recordó que el pasado 27 de junio, en Londres, ambas potencias habían acordado los términos del acuerdo sellado en su última ronda de negociaciones.
Pekín se comprometía a revisar y aprobar solicitudes de exportación de bienes restringidos, como las tierras raras, mientras que Estados Unidos cancelaría una serie de medidas restrictivas, sin ofrecer más detalles.
