Li Qiang, primer ministro chino, advirtió contra los riesgos de una creciente fragmentación económica y comercial y subrayó que lo que se necesita «no es la ley de la selva, sino el éxito mutuo a través de la cooperación», en un mensaje velado a las tensiones proteccionistas y a las políticas de «reducción de riesgos» impulsadas por Estados Unidos y otras potencias.
El jefe de Gobierno chino intervino en la sesión inaugural de la Reunión Anual de los Nuevos Campeones, conocida como ‘Davos de Verano’, organizada por el Foro Económico Mundial en la ciudad de Tianjin, que esta semana reúne a líderes políticos y empresariales de más de 90 países y regiones.
Durante su discurso, Li alertó de que el actual panorama económico internacional atraviesa «cambios profundos», impulsados por tensiones geopolíticas, transformación tecnológica y reconfiguración de las cadenas de suministro.
«El mundo no puede volver a convertirse en islas aisladas. Lo que necesitamos son más puentes de cooperación en los que todos ganemos», aseveró.
En un contexto marcado por aranceles crecientes, restricciones a la inversión extranjera y llamamientos a reducir la dependencia de China, Li defendió que el comercio y la inversión globales no deben politizarse ni usarse como herramientas de confrontación.
