Rusia reforzó este viernes su colaboración con China mediante la firma de varios contratos y acuerdos que, en conjunto, contemplan una mayor involucración financiera de Pekín en la economía rusa.
Putin y Xi firmaron una declaración que constata su intención de "actuar al unísono" para hacer converger ambos proyectos, lo que traducido en la práctica significa una oportunidad de llevar a cabo multimillonarios contratos en materia de infraestructura y transporte para enlazar China con Europa, aparte de sentar las bases para establecer un eventual espacio económico común en el territorio de Eurasia.
También suscribieron otra importante declaración acerca de "la profundización de la cooperación integral y estratégica" entre Moscú y Pekín y afueron testigos de la firma de 32 acuerdos, convenios y memorandos de intención entre distintas instituciones y empresas de ambos países.
Por otro lado, los ministerios de Exteriores de ambos países acordaron crear un grupo de trabajo para debatir sobre la formación de una zona de libre comercio a largo plazo.
En cuanto a los acuerdos que se han establecido, China se ha comprometido a financiar con 300.000 millones de rublos (5.300 millones de euros) el proyecto de construcción del tren de alta velocidad desde Moscú a la ciudad rusa de Kazán, según el memorando de entendimiento firmado por los responsables de los ferrocarriles de los dos países en el Kremlin.