Un anuncio que puso nerviosos a los inversores, como también la decisión de Apple de cerrar nuevamente algunas de sus tiendas en Arizona, Florida, Carolina del Norte y Carolina del Sur debido a un aumento de los casos de COVID-19 en estos estados.
El viernes el Dow Jones Industrial Average, cayó un 0,80%, el índice S&P500 bajó un 0,56% mientras que el índice Nasdaq sumó un 0,03%. Durante la semana el Dow subió un 1,04%, el S&P500 ganó un 1,80% y el Nasdaq Composite un 3,7%.
Las acciones también recibieron un impulso el viernes tras un informe de Bloomberg que dice que China planea acelerar las compras de productos agrícolas estadounidenses para cumplir con el acuerdo comercial de la fase uno firmado en enero. Según dicho informe, Pekín tiene la intención de intensificar la compra de soja, maíz y etanol, entre otros, ya que la interrupción económica causada por la pandemia de coronavirus se traduce en que China tan solo ha alcanzado el 13% del objetivo de 2020 en virtud del acuerdo en los primeros cuatro meses del año. A pesar de esa intención que apunta Bloomberg, Donald Trump el jueves amenazó con cortar lazos con el país asiático y con ello intensificar la guerra comercial.
Además, esta semana se ha producido una mejora del mercado laboral estadounidense pero aún así se han añadido otros 1,5 millones de personas a las listas del paro y en total ya hay 45,5 millones de desempleados en el país. La tasa de desempleo en Estados Unidos disminuyó hasta el 13,3% en mayo, después de alcanzar un récord del 14,7% en abril. Según la Oficina de Estadísticas Laborales, Nevada tiene tasa de desempleo más alta de la nación con un 25,3% en mayo desde un 30,1% de abril. Nebraska es el estado con la tasa de desempleo más baja en mayo, con un 5,2%.
Para reactivar la economía se está preparando una plan de de infraestructura de 1,5 billones de dólares que se intentará aprobar en las próximas semanas. Los demócratas presentaron a la Cámara de Representantes un extenso plan para renovar las infraestructuras del país como las carreteras, puentes o el transporte público. Parte de esos 1,5 billones se destinarán también a la vivienda, la energía limpia y a la infraestructura inalámbrica 5G y la banda ancha rural.