La Bolsa de Hong Kong ha expulsado este lunes a Evergrande, símbolo de la crisis inmobiliaria en China, tras mantener suspendida su cotización durante más de 18 meses.
El grupo, que llegó a ser el paradigma del boom del sector en el país, acumula un pasivo de unos 330.000 millones de dólares, equivalente a 281.958 millones de euros y se ha colocado como la empresa más endeudada del mundo.
Estas son cinco claves que explican cómo la que fue la mayor promotora del país ha llegado a esta situación.
1. Fin del boom y estallido de la crisis
En 2021, Evergrande incurrió en el impago de su deuda offshore y abrió un periodo de incertidumbre para el sector. Con más de 300.000 millones de dólares de pasivo y 1,4 millones de viviendas vendidas sobre plano, la promotora se convirtió en epicentro de cientos de litigios.
2. Nueva normativa de Pekín
La llamada política de las tres líneas rojas de 2020 impulsada por el gobierno chino limitó el acceso a la financiación de promotoras con elevado apalancamiento. Evergrande, como otras, quedó atrapada en una crisis de liquidez en un contexto de viviendas encarecidas. Xi Jinping marcó la pauta: «las viviendas son para vivir en ellas, no para especular».
