¿Ganas de refrescarte? ¿Playa? No, gracias. Lo que apetece este verano es la piscina que no se esperaba, el río que se abre en remanso o esa poza esculpida en la roca que te hace sentirte fuera del mapa.
Cuando el calor aprieta y el cuerpo pide un descanso, el agua es el plan. Pero no hace falta litoral: hay escapadas de interior que refrescan mucho más.
Aquí van cinco rincones sin mar y sin agobios donde darse un buen baño este verano. Desde la sierra madrileña hasta los valles de Extremadura, pasando por la calma de La Mancha o la magia líquida de Guadalajara.

Las Berceas (Cercedilla, Comunidad de Madrid)
Imagina un claro entre pinares, el sol filtrado por las ramas y dos piscinas naturales que parecen parte del paisaje.
Las Berceas, en el Valle de la Fuenfría, ofrecen eso y más: agua tratada, césped fresco y sombra garantizada. No es una poza salvaje, pero sí una de las mejores formas de escapar de Madrid sin renunciar al confort.




