Cuando se piensa en verano, lo primero que suele venir a la mente es la playa. Sin embargo, existen alternativas igual de atractivas para desconectar y disfrutar del aire libre.
El senderismo se ha consolidado como una opción capaz de unir naturaleza, deporte y turismo cultural. Estas son cinco rutas que destacan por su singularidad y belleza.
Senda del Oso (Asturias)
Entre montañas y valles asturianos se extiende la Senda del Oso, una de las vías verdes más visitadas de España. Su origen está en el antiguo trazado ferroviario que transportaba carbón desde las minas de Quirós y Teverga hasta Trubia, hoy reconvertido en un camino accesible para caminar o pedalear.
El itinerario, de unos 40 kilómetros, se despliega en forma de «Y» y permite recorrer túneles, desfiladeros y paisajes boscosos en un trayecto cómodo y prácticamente llano. Esa facilidad lo convierte en un destino ideal para familias, cicloturistas y personas con movilidad reducida.
Durante el recorrido abundan los miradores, paneles interpretativos y áreas de descanso, lo que lo transforma en una experiencia que combina naturaleza y divulgación ambiental. El visitante puede detenerse en fuentes, cruzar puentes sobre gargantas espectaculares y descubrir rincones donde la vegetación y la historia industrial se entrelazan.





