La transformación que está viviendo el sector financiero hacia el entorno digital conlleva nuevos riesgos que antes no se contemplaban. En este escenario, la ciberseguridad en la banca es fundamental para evitar el fraude sobre los clientes, pero también porque los sistemas tecnológicos de las entidades constituyen una de las infraestructuras críticas de la seguridad nacional de un país. Un par de días sin la posibilidad de retirar dinero de los cajeros, o sin poder realizar pagos con tarjetas de crédito, puede provocar una situación caótica en cualquier país.
1-. ¿Qué posición ocupa España?
Es el tercer país que más ciberataques recibe mediante software malicioso o malware instalado en los ordenadores de los usuarios, solo superado por EEUU y Reino Unido. Por eso, España es uno de los países más avanzados en el desarrollo de sistemas de seguridad para la detección del fraude que, en el caso de las entidades españolas, es casi residual. En nuestra banca no se han dado todavía casos serios de ataques masivos, ruptura de la seguridad o robo de datos de clientes.
2-. ¿Cuánto gastamos en ciberseguridad?
Las empresas españolas gastan 14.000 millones de euros al año en reforzar la seguridad en Internet. Unos 50.000 trabajadores se dedican a este campo y la facturación anual supera los 6.000 millones de euros.