Poco después de publicar su guía Jubilación, más que un plan de pensiones, el equipo de Borrajeros analiza la situación de la industria, llegando a algunas firmes conclusiones como que los inversores están acostumbrados a elegir los planes de mayor tamaño, no los más rentables. Tal vez por la presión comercializadora de las entidades financieras, sobre todo en la recta final del año.
Sin embargo, su análisis sirve para detectar ‘falsos mitos’ en un sector que en los últimos años se ha convertido en epicentro de debate, ante una población cada vez más envejecida que ve cómo los sistemas públicos de pensiones no serán capaces de cubrir sus necesidades en el momento de la jubilación. Desde Abante, destacan varias ideas que evidencian cómo no solo se trata del producto en sí, sino de cómo se aproxima el inversor a ellos.
1. Desde la firma critican que las aportaciones se concentren a final de año, cuando las entidades apabullan al ahorrador con el lanzamiento de productos para aprovechar que se empiezan a buscar fórmulas para rebajar la factura fiscal en la declaración de la renta. "De media, el 56% de las aportaciones se dejan para el último trimestre. En 2014 el 60,5% se hicieron entre septiembre y diciembre. Este comportamiento juega en contra del inversor, especialmente en la renta variable: sale un 2,5% más caro que el ahorro periódico", indican los expertos.
2. Por su carácter conservador, los inversores eligen los planes de pensiones de mayor tamaño, "que no son ni los más rentables ni los más baratos". A juicio del equipo de Borrajeros, esto provoca que "por no llevar a cabo un análisis y una elección correctos, obtengan rentabilidades bajas por su ahorro para la jubilación".
En este sentido, el experto recuerda que los 10 planes más grandes en cada categoría superan el 30% de los partícipes en todas las categorías y en el caso de la renta fija a largo plazo acaparan más del 70%. "Sin embargo, si miramos la rentabilidad anualizada (media ponderada de los últimos años) de estos 10 planes, nos damos cuenta de que están obteniendo rendimientos bajos por su dinero", indican. En cifras, apuntan a que en renta fija a largo plazo, por ejemplo, ese casi 80% de los inversores en planes de pensiones, a tres años, obtiene un 4,5%, pero a diez años se queda en el 2,5% y a un año están en negativo.