La confianza en China es ínfima, las dudas sobre los emergentes cada vez mayores, la oferta de petróleo no da un paso atrás y el hundimiento de los precios no encuentra suelo, la fe en los bancos centrales es cada vez menor y la debilidad macro es interpretada tan negativamente que el temor a una recesión se ha propagado rápidamente sobre el doloroso recuerdo de los acontecimientos de 2008.
Un contexto en el que Philippe Ithurbide, estratega jefe de Amundi Asset Management, se plantea si este pánico es realmente legitimo y para responder a esta cuestión se pregunta sobre los cinco grandes miedos del mercado.
¿Por qué da tanto miedo la caída del precio del petróleo?
"Debilita a los países productores y los coloca en una posición vulnerable y extremadamente difícil. Preocupa que las empresas del sector energético quiebren y las consecuencias de esto para la banca. Y también afecta a las reservas de ciertos fondos soberanos que pueden tener que vender sus carteras para incrementar la liquidez gubernamental. No podemos olvidar que en el caso del crudo al menos dos tercios de la caída están relacionados con la oferta y es difícil predecir si se tomarán decisiones al respecto, hasta junio no se producirá la próxima reunión oficial de la OPEP, y el temor a que los precios se mantengan en caída libre hasta entonces predomina".
¿Por qué no consiguen los bancos centrales tranquilizar a los mercados financieros?