En lo que respecta a la "salud" de sus balances, Nuria Álvarez Añibarro, analista de Renta 4, tranquiliza tras revisar las cuentas de 2015 de las entidades: "Sin grandes sobresaltos en lo que a capital se refiere, las entidades cumplen los requisitos de forma holgada. Mientras, la gestión de la morosidad y el descenso de las dotaciones a provisiones recurrentes (eliminando efectos extraordinarios del cuarto trimestre) ha sido determinante para la generación de beneficio neto".
No obstante, reconoce que este año "se antoja año complicado, donde jugará un papel importante, no sólo la reducción del coste del pasivo sino también la estructura de la inversión crediticia que será clave para una estabilización del margen de intereses, atendiendo a la presión en precios que continuará y la menor aportación de la cartera Alco, y el escenario de tipos bajos actual que a corto/medio plazo no tiene visos de cambiar".
Explica esta experta que "la estabilización de los ingresos recurrentes pasa necesariamente por una recuperación de las comisiones netas, las cuales deberían mostrar en 2016 una evolución positiva apoyadas por la buena marcha del negocio de seguros y los recursos fuera de balance".
En cuanto a la evolución esperada del crédito, "nos mantenemos en la idea de que en 2016 se haga más evidente el cambio de tendencia y se marque el punto de inflexión en el que la nueva producción supere las amortizaciones permitiendo crecimientos del crédito, aunque simbólicos".
Con todo, la firma espera que en 2016 las entidades "centren sus esfuerzos en reducir su exposición a los activos problemáticos y la gestión de los diferenciales, sin perder de vista el capital".