Con el nuevo mapa bancario surgido tras la reestructuración del sistema financiero y la estabilización de la economía, se espera que 2015 sea el año en el que las entidades de crédito españolas vuelvan a ofrecer financiación a empresas y consumidores.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha recortado las previsiones de crecimiento económico para 2015 a nivel global excepto en las economías estadounidense y española y pronostica además un aumento del 2% del PIB en nuestro país. Además, el pasado año cerró con un repunte en la compraventa de viviendas del 2,2 % frente a 2013 alcanzando los 319.389 inmuebles que cambiaron de mano. Se trataría del primer ejercicio de crecimiento desde el año 2010 .
Por otro lado, el índice Euribor, que es utilizado como principal referencia para fijar el tipo de interés de los préstamos hipotecarios, cerró el 2014 en mínimos históricos, lo que supone que los hipotecados podrán disfrutar de nuevas rebajas en las cuotas de su hipoteca. Ante este panorama se prevé que en 2015 asistamos también a un repunte en la compraventa de viviendas.
Por ello, los españoles que quieran comprar un inmueble deberán informarse sobre las distintas formas de financiarlo, enfrentándose a la difícil elección de cuál es la mejor opción entre las decenas de nuevos productos que llevan a la confusión.
Apostar por un préstamo o un crédito hipotecario, o bien por los productos ‘híbridos’, son decisiones que cada persona debe estudiar para contratar el producto que mejor se acomoda a sus necesidades específicas y de este modo garantizar su futura capacidad de ahorro.