En un mercado cada vez más exigente donde los aseguradores han ido desarrollando condicionados más amplios y que tienden a incluir coberturas y/o extensiones ajenas al objeto inicial de los mismos, uno de los retos para la gerencia de riesgos es asegurar la cobertura de aquellos eventos derivados de los errores profesionales y de los riesgos cibernéticos, de una forma global, evitando lagunas de cobertura o pólizas que se solapen.
Combinar las pólizas de cyber y responsabilidad civil profesional y optar por un producto que articule las mismas, además de resultar en una eficiencia en costes, es una buena herramienta para conseguir este objetivo evitando que sea el mediador o el cliente el que tengan que esclarecer bajo cuál de las pólizas está cubierto un evento.
El seguro de responsabilidad civil profesional para empresas tecnológicas responde a un fallo de los productos o servicios. El seguro de responsabilidad cibernética responde a una violación de datos o a un incidente cibernético para empresas que utilizan tecnología, es decir, para casi cualquier empresa hoy en día. Pongamos un ejemplo ¿qué ocurriría si falla el servicio de software de una empresa tecnológica, con la consiguiente exposición de datos de terceros?
Una póliza de seguro de responsabilidad civil profesional puramente tecnológica cubriría el fallo del servicio, pero podría excluir los costes asociados a la violación de datos. Y, aunque una póliza de cyber está diseñada para cubrir incidentes cibernéticos, podría no cubrir este evento en particular si el mismo ha sido causado por un error profesional, en este caso un fallo del servicio y no originado por un incidente cibernético ajeno al asegurado.
Por lo tanto, consideramos que, no sólo tiene sentido, sino que, es más eficiente a todos los niveles para las empresas aprovechar las sinergias de combinar la cobertura de responsabilidad civil profesional de actividades tecnológicas con el seguro de riesgos cibernéticos, para garantizar la cobertura más completa para su actividad, ante una situación que ya de por sí es compleja.
