La crisis pone de manifiesto que las empresas necesitan replantear sus negocios para continuar con buena salud. En muchos casos, ese replanteamiento pasa por la reestructuración de la plantilla para hacerla más flexible ante los desafíos presentes y futuros.
«Tras la difícil situación en la que se encuentran muchas empresas debido a la actual pandemia causada por la COVID-19, las soluciones en materia de reestructuración de plantillas están siendo una temática cada vez más demandada», afirma Ángel Crespo, subdirector de desarrollo de negocio en previsión social empresarial de Mapfre Vida.
Desde la aseguradora han identificado la problemática que existe y pretenden hacer su aportación a través de un asesoramiento individualizado. Como explica Crespo, «son muchos los factores que debemos tener en cuenta para poder llevar a cabo cada solución con las máximas garantías».
Las razones más habituales entre las empresas es que necesitan «adaptarse a la situación», comenta Crespo. Añade que las compañías tratan de «ajustar su plantilla con el objetivo de continuar con su negocio». Asimismo, también se puede buscar el rejuvenecimiento de plantillas, mejorar la productividad del empleado con respecto a sus costes, que en determinados casos pueden ser elevados cuando el empleado cuenta con mucha antigüedad.
No obstante, cada empresa tiene una situación distinta y, es más, cada empleado requiere un estudio pormenorizado porque cada factor puede influir en cómo será su salida. Crespo nombra «la edad actual del empleado, su vida laboral, salario», entre otras cuestiones a tener en cuenta.