El crecimiento mundial se ha comportado mejor de lo esperado hasta la fecha, pero ¿podrían entrar en recesión los mercados desarrollados? De ser así, ¿cuál sería el impacto en los mercados emergentes?
En nuestra opinión, el jurado aún no se ha manifestado, pero, en conjunto, consideramos más probable que continúe la actual atonía del crecimiento en los mercados desarrollados. Si cayeran en una recesión “normal”, definida en este contexto como una contracción Inter trimestral de entre dos y cuatro trimestres, creemos que la mayoría de los mercados emergentes podrían capear el temporal relativamente bien.
Sin embargo, en tal escenario, esperamos que los bancos centrales de los mercados emergentes aceleren los recortes de tipos y se centren menos en la estabilidad y fortaleza de su moneda. A continuación, exploramos el contexto en el que se basa nuestra tesis y esbozamos posibles implicaciones para los inversores en renta fija de los mercados emergentes.
Es probable que el crecimiento siga siendo débil, pero la recesión es un riesgo
Aunque la economía mundial ha dado muestras de resistencia en los últimos trimestres, es probable que el crecimiento siga siendo lento en el mejor de los casos. Hemos vivido el mayor y más rápido ciclo de subidas de tipos de interés en décadas, junto con un endurecimiento cuantitativo, y no se ha puesto a prueba la capacidad del sistema financiero para absorber ambos simultáneamente. El crecimiento del crédito se está ralentizando en EE.UU. y Europa, mientras que la creciente reducción del ahorro de los hogares ofrece menos margen para amortiguar el ciclo. Además, es poco probable que cualquier estímulo de China en respuesta a su tambaleante reapertura sea el “big bang” que fue en el pasado.