Con señales de una nueva onda de contagios asomando en el horizonte este fin de año, los modos de trabajo que trajo la pandemia vuelven a llamar la atención en Latam, incluyendo una réplica de lo que en EEUU se llamó “la gran renuncia”.
Pero, ¿qué tiene en común y de diferente con lo observado en EEUU y Europa este movimiento que los profesionales de recursos humanos vienen notando en la región, más específicamente entre las nuevas generaciones?
Salida latina
Aunque en Latam dejar el empleo como lo hicieron unos 48 millones de estadounidenses en 2021 para seguir un propósito más “inspiracional” no está al alcance de la mayoría, las perspectivas pospandémicas han surtido un efecto no menor.
Tan sólo en México más de 770.000 personas abandonaron su trabajo en el primer trimestre de 2022, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE, datos oficiales). Y el fenómeno se replica, con más o menos intensidad, en otros países.
En Brasil ha ocurrido más entre profesionales graduados -habitualmente mejor remunerados- y jóvenes, llegando a 2,9 millones en el primer semestre de 2022, según estadísticas de la Federación de Industrias de Rio de Janeiro (Firjan).