Todo el contenido en las páginas web, estructuras digitales y datos gira entorno a ellos. Sin embargo, aún así, para muchos saber cómo funciona la indexación de motores de búsqueda es un misterio. Después de todo, se trata de un proceso que continúa evolucionando y cuyos parámetros y condiciones cambian cada día.
Sin embargo, existen muchos elementos de la indexación de motores de búsqueda que se mantienen estables. Aprender sobre cuáles son y cómo se implementan no solo te ayudará a crear estrategias efectivas para tu sitio web, sino que también te enseñará sobre la optimización de contenido, los pasos más básicos para conseguir que tu sitio posicione más alto en los resultados de búsqueda de manera orgánica e interesantes servicios de alojamientos web realmente gratis. El alojamiento rápido de sitios web es uno de los elementos importantes en el posicionamiento.
¿En qué consiste la indexación de motores de búsqueda?
La indexación de motores de búsqueda es el segundo paso que emplean estas herramientas antes de mostrar páginas y contenidos a los usuarios. El primero es el rastreo, en el que el motor se encarga de encontrar URLs y de descargarlas a través de un bot llamado araña. Luego, en la tercera fase, se encarga de procesarlas para entender y extraer información para su indexación.
Ahora vamos con lo que te interesa. La indexación consiste en añadir a una gran base de datos toda la información que se logró procesar, encargándose de organizarla y almacenarla. A la base de datos se le denomina índice de búsqueda; puedes pensar en ello básicamente como una biblioteca digital en la que se registran millones de páginas web.
Es necesario destacar que cada motor de búsqueda, como Google o Bing, tienen su propio índice. Esto quiere decir que cuando haces una consulta, no buscas en internet todos los resultados que coincidan, sino en la información disponible en el índice de búsqueda del motor en específico.