La pandemia ha alterado los esquemas de la sociedad. Ha reflejado la necesidad de adaptarse y de transformarse, algo que en muchos casos ha sido forzosamente. En el terreno empresarial, salir de la zona de confort y afrontar el cambio ha sido la tónica habitual durante todo el año anterior desde la irrupción de la pandemia, un proceso que continúa en el presente.
Con la mirada puesta en la supervivencia de las organizaciones y su consiguiente crecimiento, un 45% de las compañías han tenido que aplicar cambios de envergadura en su estructura organizativa. Esta es una de las principales conclusiones extraídas del último estudio elaborado por el senior partner de Parangon Partners, Antonio Núñez, y el profesor del IESE Business School, Luis Huete, en el que hacen una radiografía del impacto de la pandemia en las compañías.
Más de 2.000 dirigentes han participado en este informe, en el que el 66% reconoce que esta pandemia ha sido la crisis más importante que han tenido que afrontar en su carrera profesional. Por otro lado, seis de cada diez corporaciones afirman que el impacto de la COVID-19 en sus prioridades estratégicas ha sido alto, mientras que para el 74% de ellas supone un desplome de sus ingresos previstos. Con todo ello, avistar una recuperación económica en un horizonte cercano se torna complejo y así lo percibe la mayoría de encuestados (45%), que consideran que será a lo largo de 2022 cuando se volverá a la situación pre-pandemia.