Los temores de que Estados Unidos y Europa se sitúan al borde de una posible recesión se incrementaron a finales del año 2022 y suenan con fuerza también en este inicio del 2023.
En un escenario en el que los índices de inflación continúan su senda de moderación, el crecimiento de las economías ha pasado a ser la principal preocupación.
Según señala François Rimeu, estratega senior de La Française AM, “muchos indicadores sugieren que se avecina una recesión”.
El indicador de la Conference Board, que tiene en cuenta los diez indicadores adelantados más fiables de EEUU, pronostica una recesión, que no necesariamente será muy profunda, pero que se producirá en el 2023, añade.
“La gran mayoría de los indicadores adelantados apuntan a un riesgo extremadamente alto de recesión en Europa y EEUU”, asevera La Française AM.