El ahorro de cara la jubilación debe ser prioritario para los autónomos, ya que la prestación que reciben una vez que se jubilan es inferior a la media de aquellos profesionales que trabajan por cuenta ajena.
Patricia Mata, directora de Imdi Funds, analiza esta situación. Tal y como explica muchos autónomos prefieren cotizar lo mínimo para pagar menos impuestos, pero, cuando se jubilan, reciben una pensión inferior -en torno a 400 euros menos que un trabajador por cuenta ajena-. Por otro lado, el problema de la sostenibilidad de las pensiones en España pone en entredicho que, al jubilarse, un autónomo vaya a poder mantener el mismo nivel de vida que durante su periodo en activo.
Por lo tanto, de cara a preparar el final de la vida laboral, los autónomos deben tener en cuenta alternativas para compensar su jubilación pública. En este sentido, los fondos de inversión son la opción complementaria más atractiva, gracias a cuatro cualidades sin parangón: su fiscalidad, seguridad, liquidez y diversificación.
Por el lado de la fiscalidad, los fondos de inversión no tributan hasta su reembolso, además, se pueden traspasar los saldos a otros fondos y se pueden compensar las ganancias con las pérdidas de los últimos cuatro años (es posible con un máximo del 15% de la base imponible del ahorro en la declaración de la renta).
Los fondos son vehículos seguros ya que están auditados, supervisados y sujetos a la regulación europea UCITS IV, contando con la ventaja añadida del reparto de papeles entre la gestora, que se encarga de invertir el capital de los partícipes, y la entidad depositaria, encargada de custodiar y vigilar los activos integrados dentro del patrimonio del fondo de inversión.