En la actualidad, el vecino de la smart city está más que acostumbrado a aprovechar las ventajas que la tecnología le proporciona en su vida diaria. Su día a día se hace más sencillo gracias a la gran variedad de aplicaciones y redes sociales que le ayudan a, por ejemplo, mantenerse en contacto con sus familiares y conocidos, realizar consultas y transferencias bancarias, hacer la compra o tener reuniones mediante streaming.
Las tecnologías tienen un gran impacto en las persona. Han convertido por completo nuestra forma de relacionarnos con nuestro entorno, y también con nuestras comunidades de vecinos. Debido a que en ocasiones los propietarios no tienen tiempo para asistir a las juntas, los temas más urgentes pueden debatirse a través de un grupo de Whatsapp, Telegram o Line. En caso de avería o incidencia, un mensaje privado al administrador de fincas es mucho más rápido que una llamada telefónica, y acompañado de una fotografía tomada con un smartphone o una tablet ayudará a entender mejor cual es el problema. Y cada día más empresas energéticas permiten a sus clientes enviarles la lectura de luz, agua o gas a través de internet, evitándoles tener que bajar hasta la portería para apuntarla a mano.
A pesar de que ya se están adoptando soluciones tecnológicas para hacer más fácil la vida en las comunidades de vecinos, todavía hace falta una plataforma que permita a propietarios, inquilinos, administradores y proveedores gestionar todo lo relacionado con la vida en las comunidades, y que tenga una serie de características que los vecinos y Administradores de Fincas de las smart cities reclaman:
– Facilitar que quien no pueda asistir físicamente a una junta pueda seguirla por streaming, dándole la opción de participar en las votaciones desde su ordenador o dispositivo móvil.
– Permitir a los vecinos la opción de subir la lectura de los contadores desde cualquier dispositivo, sin tener registrarse en las páginas web de los distintos proveedores.