La paradoja de que una victoria inesperada de Pedro Sánchez en la moción de censura contra Rajoy haya cambiado el panorama político de España en menos de una semana no tiene por qué trasladarse al ámbito económico. Pese al revuelo creado tras la llegada del PSOE al gobierno, los analistas consideran que la bolsa y la prima de riesgo no se verán afectados especialmente por este factor, aunque a corto plazo la incertidumbre sobre la composición del Ejecutivo y la política económica que llevará a cabo sean puntos de inestabilidad.
Pero, comparado con lo ocurrido en Italia, donde se temía que la celebración de nuevas elecciones diera más impulso a la Liga Norte y el Movimiento Cinco Estrellas, que no dudaron en proponer en un primer momento a un ministro de Finanzas claramente antieuropeo, con un borrador de propuesta de salida del euro filtrado a los medios., la situación en España es más estable. Precisamente porque las perspectivas de que si finalmente hay que acudir a las urnas para desatascar los bloqueos parlamentarios, las actuales encuestas favorables a Ciudadanos quitan temor.
Además, las políticas de reformas que ha realizado el PP durante sus años de gobierno para salir de la crisis también ayudan a distanciar los análisis de España de los de Italia. “A pesar de que una situación de incertidumbre política no es, en absoluto, deseable para el mercado, lo cierto es que España dista mucho hoy en día de parecerse a Italia. El crecimiento de los últimos años ha sido mucho mayor para nuestro país y los esfuerzos de reducción del déficit también lo han sido. En los últimos meses, esto ha podido verse en la evolución de las primas de riesgo de ambos países”, señala Victoria Torres, responsable de desarrollo de contenidos, productos y servicios de Self Bank.
“Uno de los primeros aspectos que se valorarán es la capacidad para implementar los presupuestos. En el más corto plazo, pensamos que el impacto en la economía puede ser más limitado, ya que está bien encarrilada y habrá un margen de maniobra”, apunta. Pero “la situación podría empeorar si la delicada composición de gobierno empieza a hacer inviable la aprobación de leyes, reformas, y el estancamiento comienza a hacer mella en el crecimiento. Esto sí podría provocar una pérdida de confianza de los inversores, tanto en el plano corporativo como en el apoyo a nuestra deuda”, advierte la responsable de Slef Bank.
De la misma opinión es Daniel Pingarrón, subdirector de AlphaValue, quien considera que, aunque el nuevo gobierno puede no ser muy del gusto de los mercados, en el fondo tiene la misma inestabilidad que tenía el de Mariano Rajoy, con la circunstancia de que en el caso de producirse nuevos comicios, los sondeos señalan al partido de Albert Rivera como ganador. Por el contrario, en el caso de Italia, explica Pingarrón, las perspectivas de nuevas elecciones se veían como un referéndum sobre la continuidad en el euro. “La situación política española ha afectado muy poco a la caída del 5,3% de la bolsa española en mayo”, subraya el subdirector de AlphaValue.