Los cambios que ha traído la pandemia no tienen vuelta atrás. Cuestiones como el teletrabajo, la digitalización o la preocupación por el entorno medioambiental y social han arraigado de manera profunda en la ciudadanía y, como consecuencia, también en las empresas. Así lo ven los dirigentes que participaron en uno de los últimos eventos organizados por la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE).
César Arranz, presidente de la Asociación Española de Ejecutivos y Financieros, reflexionó sobre esos cambios y, sobre todo, sobre la actitud que deberán tomar los dirigentes para mantener el rumbo en sus empresas. Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu España, alaba el comportamiento que han tenido las compañías durante los peores momentos de la crisis, muestra de su preocupación por el presente y el futuro.
«No solo han sabido acompañar y proteger a sus empleados, no solo han seguido funcionando sus negocios, además se han preocupado por la evolución de la pandemia», afirma Delgado. Asimismo, manifiesta que la actitud de los dirigentes durante estos últimos meses ha servido para generar confianza en el papel que desempeñan, lo que ha repercutido en «la confianza hacia nuestro país».
Pero el punto más interesante de la intervención de Delgado tuvo que ver con la adopción de la tecnología y la adaptación de las empresas, sus líderes y sus empleados. «La transformación digital no es tecnológica: tiene que tener a las personas en el centro», observa Delgado.
Desde su punto de vista, la tecnología sirve para que la vida sea mejor pero la adaptación de las personas es lo que realmente ha ayudado a que las empresas se sobrepongan a la pandemia. «Cómo las personas nos hemos adaptado es lo que nos ha hecho superar esta situación tan difícil», reconoce la presidenta.