Al igual que los anuncios y las innumerables comparecencias públicas, se han hecho habituales las rectificaciones y el patadón y a seguir en la gestión de la pandemia y en la posterior crisis. El pasado viernes se dio luz de verde a un nuevo plan dedicado a prestar solvencia a empresas estratégicas afectadas por la pandemia, pero con la gran mayoría de los detalles en el aire.
El Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas fue anunciado en una comparecencia sin preguntas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que aprovechó para dejar constancia del apoyo de los agentes sociales a su ejecutivo. No obstante, estos le afearon sus declaraciones un día antes, que apuntaban a una reforma fiscal cuando la economía española remonte.
Este acto sirvió para informar de que el Consejo de Ministros aprobó un plan de 50.000 euros, con 40.000 euros en avales públicos destinados a cubrir proyectos e inversiones innovadoras y sostenibles. Sin embargo, la ausencia de periodistas en el acto privó de la oportunidad de conocer más detalles sobre estas medidas.
Los restantes 10.000 millones de euros son los que se dedicarán al Fondo de Apoyo, que gestionará la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Según ha podido saber este medio, no se han fijado requisitos concretos más allá de la cuantía, que este año no superará los 3.000 millones de euros, según publica el BOE. La condición es que las compañías «sean consideradas estratégicas», sin una mayor definición de lo que esto significa. La descripción de este tipo de empresas que hace el Gobierno es aquellas que tengan un «sensible impacto social y económico», además de otras que sean relevantes para la seguridad, la salud, las infraestructuras, las comunicaciones o las que contribuyan al buen funcionamiento de los mercados.
Con todo, son las propias empresas las que tendrán que solicitar la ayuda y Hacienda estudiará caso por caso, dado que es el Ministerio al que está adscrito este Fondo. Así, se han dispuesto tres instrumentos para efectuar este traspaso de fondos: concesión de préstamos participativos, adquisición de deuda subordinada y suscripción de acciones.