En un escenario central de reflación, los expertos de BlackRock apuntan a estos cambios que los inversores deben tener muy en cuenta a la hora de configurar sus carteras.
- MACRO: DE LA DEFLACIÓN A LA REFLACIÓN
El panorama macro ha cambiado por completo. Frente a los temores de hace un año a una posible recesión en EEUU y a un entorno de deflación en Europa, los inversores se enfrentan ahora a un nuevo escenario central: la reflación, basado en más crecimiento, aunque lento, y mayor inflación. Gutiérrez-Mellado explica que aunque desde la firma son más positivos respecto al crecimiento que el consenso, hay que tener en cuenta riesgos que pueden frenar esta variable, como el envejecimiento de la población, el exceso de deuda en el mundo o la baja productividad.
- DE POLÍTICAS MONETARIAS A POLÍTICAS FISCALES
“Las políticas monetarias de los bancos centrales tienen cada vez menos impacto en el mercado, y los Gobiernos saben que deben aplicar medidas fiscales cosas para estimular el crecimiento”, indica el experto. En este sentido, apuntan a las políticas que prevé implementar Donald Trump en EEUU, con bajadas de impuestos a las empresas, un mayor gasto en infraestructuras o la repatriación de capitales. Ante el discurso del presidente electo el próximo sábado, Gutiérrez-Mellado indica que “no creo que Trump decepcione a las primeras de cambio”, recordando que 2016 ha demostrado cómo el mercado “es ahora más eficiente a la hora de poner en precio” riesgos como el Brexit, el referéndum en Italia o la elección del republicano.
- SE ACABÓ EL RALLY EN LA RENTA FIJA
“La gente no es consciente del riesgo que supone invertir en renta fija”. Gutiérrez-Mellado insiste en que la situación que ha mantenido a la renta fija en una tendencia alcista durante los últimos 35 años ha llegado a su fin, y el inversor debe hacer frente a este nuevo escenario en el que los expertos anticipan mayor pendiente de la curva, “salvo que ocurra un fuerte shock externo”. Los riesgos que se avecinan Los inversores deben capear este nuevo escenario, muy distinto al que se planteaba hace un año. Y en esta aventura, también deben tener en cuenta los riesgos que se avecinan. Entre ellos, Gutiérrez-Mellado destaca la incertidumbre política en Europa y, sobre todo, en EEUU, ante las dudas sobre cómo aplicará Trump su hoja de ruta. Tal y como se observa en el gráfico, la firma calcula que si estas medidas se implementan en su totalidad y “salen bien”, la economía estadounidense podría crecer un 23% en la próxima década, limitando la cifra al 3% en caso contrario.
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