"El mayor enemigo del inversor es él mismo". Benjamin Graham, creador del ValueInvesting, definió con estas palabras la realidad de la operativa en los mercados financeros más allá de los análisis técnicos y fundamentales. La toma de decisiones en momentos de pánico o euforia pueden convertir una inversión en un auténtico fracaso. Por eso, conviene detectar las llamadas Finanzas del Comportamiento para aprovecharlas en beneficio propio.
Según un reciente estudio elaborado por Credit Suisse y la Universidad de Zurich, "los errores típicos de un inversor no son financieros sino psicológicos". Y por eso es tan importante detectar el factor humano del mercado para evitar caer en la trampa.
Cada vez más gestoras son conscientes de ello y ofrecen a sus clientes productos ligados a esta metodología. M&G Investments es una de las pioneras en este sentido. "No es suficiente comprender cómo nos sentimos como inversores particulares; necesitamos entender cómo se siente la comunidad de inversión más amplia e identificar los factores que mueven los mercados", aseguran.
Desde la gestora explican que el behavioural finance reconoce las emociones involucradas en la toma de decisiones de inversión bajo condiciones de euforia o pánico, y hace posible que los inversores más astutos se beneficien de este comportamiento. Al igual que Credit Suisse, estos expertos consideran que uno de los factores que suele conducir al error de los inversores el mal del cortoplacismo que domina el mercado. Muchas veces, nos centramos en las previsiones a corto plazo impidiendo considerar tendencias más amplias en el tiempo.
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