El informe España 2018 del Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), que aglutina a los máximos dirigentes de las grandes empresas españolas como Telefónica, BBVA, Mercado o Iberdrola, propone medidas concretas crear como mínimo 2,3 millones de empleos en un horizonte de cuatro años.
Para ello el documento propone impulsar políticas públicas que favorezcan el aumento de tamaño de la empresa española. "Una convergencia del porcentaje de empresas con más de 50 empleados hacia el promedio de Alemania, Francia e Italia implicaría una incorporación de unas 15.000 nuevas empresas en este tramo, lo que tendría un importante impacto en nuestra economía tanto en términos de empleo como de productividad gracias, entre otras cuestiones, al importante efecto arrastre que las empresas de mayor tamaño ejercen sobre las pymes", explican desde el CEC.
Existe una relación directa entre tamaño de empresa, internacionalización y competitividad de esta. Las empresas de mayor tamaño, aprovechan sus economías de escala, contratan trabajadores con mayor formación, capacitación y menor temporalidad, son más innovadoras, que las empresas pequeñas, añade el documento.
Si se incorporan 15.000 nuevas empresas a compañías de más de 250 empleados y aumentar un 60% el número de empresas de 50 empleados podrían llegar a generar, sólo por efecto directo, más de 400 mil puestos de trabajo.
Otro de los pilares de su hoja de ruta es apoyar sectores estratégicos como la economía del conocimiento, la energía, infraestructuras, el sistema financiero y la educación con medidas que aceleren la inversión y el desarrollo. Según los cálculos de la institución supondría la creación de 1,6 millones de empleos netos. Un ejemplo que destaca es que de lograr equiparar en 2018 los principales indicadores en materia de Economía del Conocimiento a las mejores prácticas de nuestros socios europeos tendría un impacto extra del 1,5% del PIB, que se trasladaría a una creación neta de empleo de 130.000 puestos de trabajo por año.