"Con una rentabilidad por dividendo esperada cercana al 4% para el año fiscal 2016, el real state global parece atractivo" destaca Folmer Pietersma, de Robeco. El apalancamiento, explica, es moderado, aunque reconoce que podría haber cierta presión en los flujos de fondos por parte de los fondos soberanos, que se verán presionados por los bajos precios del crudo y las reservas de divisas en los emergentes. "Esto podría tener un impacto en volumen y precios", señala.
Tras un repunte superior al 10% el año pasado, los niveles de valoración del sector son neutrales, y, reconoce, hay cierta vulnerabilidad ante la subida de tipos de Estados Unidos y el debilitamiento de las perspectivas de crecimiento.
Ahora bien, más allá de estos vientos de cara, la firma cree que "ocupación y rentas seguirán mejorando, especialmente en el segmento premium (…) esto es válido tanto para el área minorista como las oficinas en estas zonas". Asimismo, recuerdan que este año el sector ya no será parte del financiero, por lo que esperan "más interés por parte de los generalistas y una correlación decreciente con la renta variable en general y el sector financiero en particular".
Recordemos asimismo las palabras de Philippe Ithurbide, estratega jefe de Amundi Asset Management, que en una reciente entrevista con GESTIONA TU DINERO señalaba su interés por el inmobiliario, "que cuenta con una importante prima de liquidez". Y es que, para este experto la liquidez es el factor más importante a vigilar en este momento: "Se ha reducido de manera dramática, no en la economía, pero sí en las carteras, por la regulación, el QE… incluso el Banco Central Europeo (BCE) ha reconocido que tiene problemas para comprar bunds. Así que la liquidez es clave, pues si está se acaba… no hay escapatoria".
El caso español