Objetivo: que los mercados financieros se conviertan en un verdadero caldo de cultivo para la financiación empresarial, con un mayor peso de su tamaño en términos relativos al PIB. Los principales gestores de mercado son conscientes de la oportunidad de negocio que para ellas también se abre en un contexto en el que, pese a las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE), el crédito sigue sin fluir como debería.
En este contexto, la Federación Europea de Bolsas (FESE) ha hecho público un documento en el que destaca la importancia de invertir para aumentar los mercados de capitales. Según la institución, a cierre de 2013 la capitalización del mercado bursátil representaba solo el 55% del PIB de la Unión Europea, mientras que el crédito bancario al sector privado suponía el 104%, "prácticamente la situación inversa respecto a los ratios en EE UU, que se sitúan en el 136% y el 43% respectivamente".
La FESE aboga por un compromiso político firme en este mercado, y explica que un objetivo explícito (por ejemplo, que la capitalización del mercado bursátil suponga el 75% del PIB en 2025) podría ayudar a generar el impulso necesario en todo el rango de políticas necesarias para aumentar la oferta y la demanda del mercado.
"Debemos orientar más flujos de inversión hacia instrumentos cotizados evitando cualquier desincentivo fiscal y normativo, mejorar el atractivo de la cotización, enfocando la información corporativa de las empresas en objetivos claros de protección de los inversores e integridad del mercado, y desarrollar una cultura del mercado de capitales", aconsejan desde la institución.
Pérdida de confianza