Finaliza el año y con él, en la mente del empleado se agolpan pensamientos como "he trabajado muchas más horas de las contratadas", "estoy totalmente comprometido con el proyecto", "llevo más de diez años y no me han tocado el sueldo"… Seguramente, serán muchos los que consideren que se merecen que su nómina aumente.
Sin embargo, debido al periodo de crisis económica por el que está atravesando el país, y que en ocasiones en su empresa han tenido que hacer algún ERE o rescisión de personal, son pocos los que se atreven a dar el paso y a pedirlo. Mónica Mendoza, psicóloga, consultora y experta en ventas, destaca siete consejos a la hora de pedir un aumento de sueldo:
En primer lugar es necesario sustentar esa petición con una sólida argumentación que ayude a defenderlo. Por eso, es clave hacerse con informes de éxito, una relación de los días en los que se ha trabajado en fin de semana, fuera de horario estipulado o tareas que se han realizado que eran propias de otro compañero que pudo ejecutarlas en su momento.
Por otro lado, es positivo resumir los logros personales que repercutieron en el bien de la organización: plazos de entrega superados con varios días de adelanto, algún valioso consejo puntual que salvó de un peligroso encallamiento, algún proyecto a contrarreloj, etc.
Es conveniente que cuando se vaya a realizar una petición de este tipo, se pida una reunión con la persona que tomará la decisión final y que sea una reunión de media hora como mínimo. No es recomendable provocar el encuentro en una situación informal (por ejemplo, en la sala de los cafés o durante una comida de empresa), porque la propuesta no será tomada tan en serio.