Con el objetivo de ayudar al bolsillo del consumidor, Zaimo, filial española de la compañía de tecnología financiera Kreditech, ha elaborado una lista con ideas que, si se aplican con rigor, impedirán que nuestros bolsillos quemen durante los primeros meses del año. Eduardo Marín, country manager de la compañía en España, recuerda que estos consejos suponen "un primer paso para mejorar nuestras finanzas personales a más largo plazo".
1. Diseña tu presupuesto: El objetivo de un presupuesto no es tanto prever con exactitud cada pequeño gasto que vamos a realizar, como contar con una guía a lo largo del año que sirva para no desviarnos demasiado. En este sentido, conviene identificar gastos fijos y variables, como por ejemplo las facturas mensuales del agua y la luz o los libros de los niños durante la vuelta al cole de septiembre. Una vez contemos con el presupuesto base, podemos incrementarlo para hacer frente a imprevistos o compras accesorias que queramos realizar.
2. Establece tu objetivo de ahorro: De la misma forma que calculamos un presupuesto de gasto aproximado para cada mes, conviene hacer lo mismo con la cantidad que decidamos destinar a la ‘hucha’ de ahorro. Diseña un plan de ahorro, es decir, el que se adecúa a tu forma de vida, y busca maneras de motivarte para llevarlo a cabo mes a mes. En el ahorro, como en el gasto, hay que ser realistas para no caer en la frustración por no haber cumplido los objetivos. Por eso, antes de subir a la cima de una montaña, es mejor plantearse pequeños objetivos. Simples gestos como buscar y comparar marcas diferentes para los productos de la cesta de la compra o llevar siempre una lista al supermercado pueden suponer un ahorro significativo si no lo haces habitualmente.
3. Sé previsor: Es recomendable que incluyas en tu presupuesto un fondo de emergencia para situaciones imprevistas, como perder el trabajo o una enfermedad. Lo importante de un presupuesto es que sea realista, es decir, de acuerdo con nuestros ingresos, pero también flexible, porque no podemos predecir el futuro con exactitud.
4. Revisa las deudas: Si hemos solicitado varios créditos o estamos pagando compras a plazos, es recomendable hacer una lista y asegurarnos de que podremos pagarlos a tiempo. Es mejor esperar para pedir un nuevo crédito en caso de tener pagos pendientes. Encadenar préstamos puede ocasionar confusión respecto a los plazos de devolución y dejarnos en una situación difícil ante un nuevo imprevisto.