Por el momento, diciembre no está trayendo un cierre de año tranquilo, pues las tensiones en el crudo, en Rusia y las dudas sobre la situación política griega tienen "en vilo" a los inversores y parecen incertidumbres que han llegado para quedarse, por lo que se extenderán hasta bien entrado el próximo ejercicio.
Así, aunque "los fundamentales crediticios de los bancos del sur de Europa deberían estabilizarse en 2015, apoyados por una mejora de las perspectivas económicas", en opinión de la agencia de calificación Fitch. No podemos dejar de lado el hecho de que "la calidad de sus activos sigue siendo vulnerable y la gestión de la morosidad va a ser un desafío en la mayor parte de la región".
La firma considera que el entorno operativo de las entidades financieras de los países "periféricos" ha "mejorado modestamente", y recuerda que su previsión de crecimiento del PIB real para 2015 es mayor ahora que hace un año, a excepción de Italia.
Asimismo, cabe destacar que, desde diciembre de 2013, la agencia ha elevado las "notas" soberanas de España y Grecia en "un escalón"; revisando la perspectiva de Italia a negativa desde estable, y la de Portugal y Chipre a positiva desde negativa.
En este sentido, Fitch considera que la recuperación económica se está notando en la calidad de los activos. Como ejemplo señala a España, donde ya se ha comenzado a revertir "el deterioro de las tendencias en la morosidad".