La información se compartirá a través de una red basada en la nube: una idea revolucionaria destinada a mejorar la seguridad vial. La ampliación de la flota de vehículos de prueba de 50 a 100 unidades hará que el proyecto avance rápidamente hacia el objetivo de poner esta tecnología a disposición de los clientes dentro de pocos años.
«Cuanta más información podamos compartir en la carretera, menos sorpresas nos encontraremos, y cuando se trata de conducir las sorpresas son precisamente lo primero que queremos evitar», afirma Erik Israelsson, responsable del proyecto Cooperativo ITS (Intelligent Transport System) de Volvo Cars.
«Con esta idea en mente, hemos desarrollado una alerta por firme deslizante que avisa a los conductores de la presencia de placas de hielo y ayuda a mantener las carreteras de forma más eficiente durante el invierno. También hemos incorporado una alerta que avisa a los conductores en caso de que haya otro vehículo en la zona que tenga encendidas las luces de emergencia. Estas dos primeras funciones consituyen una buena plataforma para desarrollar otras opciones de seguridad; esto es solo el principio», continúa Erik Israelsson.
Proyecto casi completo
El momento en el que el proyecto de investigación podrá aplicarse al mundo real se encuentra ya cerca: la tecnología se ha puesto a punto y la fase de prueba y validación está lista para empezar. En esta etapa, Volvo Cars multiplicará por 20 su flota de vehículos de prueba y ampliará la zona de ensayo para incluir dos grandes ciudades escandinavas: Gotemburgo y Oslo. Estas dos pruebas permitirán obtener una imagen más completa de cómo funcionará el sistema en las condiciones reales del tráfico invernal.