¿Cuenta España con un sistema de recaudación de impuestos eficiente? Lo cierto es que este país se encuentra a la cola en competitividad fiscal en relación al resto de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El Índice de Competitividad Fiscal de Tax Foundation publicado a través del Foro Regulación Inteligente analiza los países que componen la OCDE y de este estudio se desprende que Estonia lidera el ranking mientras que, en el otro lado de la balanza, España ocupa el octavo peor puesto.
El país báltico encadena cinco años consecutivos ocupando el primer puesto en dicha materia. De hecho, limita el cobro del Impuesto de Sociedades al reparto de dividendos, lo que permite dejar libre de cargas tributarias la distribución de beneficios. Además de este gravamen como en el Impuesto sobre la Renta, este país fija una tarifa del 20%, lo que en comparación a España, presenta un modelo fiscal más eficiente.
Otros miembros de la OCDE que completan el top 10 de la clasificación son Letonia, Nueva Zelanda, Luxemburgo, Países Bajos, Suiza, Suecia, Australia, República Checa y Austria. Muchos de estos países recaudan más ingresos fiscales que España por poseer un sistema tributario más competitivo.
España se encuentra en el puesto número 27 con 57,4 puntos, frente a los 100 recibidos por Estonia. Esta puntuación revela una brecha en materia de competitividad fiscal de más de cuarenta puntos. Le siguen en la parte baja de la lista Grecia, Israel, Portugal, Polonia, Italia y Francia.