Tipos de interés reducidos a la mínima expresión (incluso negativos) y fuerte volatilidad en los activos de riesgo. Este es el entorno de mercado al que deben enfrentarse unos inversores a la caza de "visibilidad y rendimiento".
En este sentido, la firma destaca que Millesima "busca capitalizar los retornos atractivos que es posible encontrar en el dinámico mercado de bonos corporativos high yield denominados en euros, aunque sea a cambio de un riesgo mayor".
Asimismo, recuerda que las compañías europeas se benefician del "viento a favor" que supone la debilidad del euro y los bajos tipos de interés, que "seguirán contribuyendo a que sus márgenes aumenten".
El fondo puede invertir hasta un máximo del 10% de la cartera en emisiones con la menor calificación crediticia (entre "CCC+" y "CCC-"), o lo que determine un procedimiento interno como rating equiparable. Está diseñado para ser conservado en cartera hasta que la estrategia alcance su vencimiento en diciembre de 20121 y ofrece diversificación tanto en términos de emisores como de sectores para reducir el riesgo de concentración.
Las ventajas del high yield europeo