En caso de Brexit, los británicos seguirían siendo miembros de la UE durante un tiempo, pero los comerciantes online deberán adaptarse a esta nueva situación. El Brexit supondría un trato propio de tercer país para Reino Unido. Además, con la pérdida de su acceso sin restricciones a la UE, Reino Unido perdería a sus principales socios comerciales: China y EEUU. Pero el Brexit esconde otros peligros y consecuencias para el comercio electrónico en España:
1.- Impuestos de aduanas e impuesto sobre el valor añadido sobre la importación
Una de las consecuencias del Brexit sería los impuestos de aduana. Los clientes de comercios españoles que vivan en Gran Bretaña tendrían que pagar impuestos de aduanas e impuesto sobre el valor añadido sobre la importación por las compras realizadas en España. Esto significa que las compras transfronterizas serán más caras, por lo que serán menos atractivas para los clientes de Reino Unido, y en caso inverso sucede lo mismo. Además la burocracia se complicaría.
2. Costes de exportación elevados
En el caso de los pequeños y medianos comercios les podría resultar difícil soportar los costes, ya que no les resultará tan fácil como a las grandes empresas el desarrollar cooperaciones estratégicas bilaterales y cooperaciones en el ámbito de la distribución.