A partir del análisis de los proyectos presentados a las últimas ediciones de la Startup Competition, Spain Startup ha elaborado un decálogo basándose en el conocimiento obtenido en su continuo contacto con todos los actores del ecosistema emprendedor tras más de cinco años organizando South Summit, la cita más importante del ecosistema emprendedor del Sur de Europa. Estas son las recomendaciones más importantes para el éxito de una startup en su expansión internacional:
1. Análisis pormenorizado del proyecto: ¿Cuál es la situación del negocio? ¿Qué perspectivas de crecimiento tiene? ¿Cómo está respecto a su competencia? ¿Cómo se encuentra el mercado? Detectar los puntos fuertes y las flaquezas debe ser el punto de partida imprescindible en el proceso de apertura de fronteras hacia el mercado internacional. Un análisis que debe estar orientado hacia:
- El interior con una evaluación de su crecimiento o posibles cuellos de botella que lo impidan, la visibilidad del negocio, cómo se afrontan los problemas, la gestión de las operaciones o la idoneidad de la dimensión de la compañía.
- El exterior para conocer la situación de la startups en el mercado y la evaluación de los competidores en el lugar de expansión.
2. El momento: El crecimiento internacional debe ser concebido desde que se pone en marcha un proyecto. ¿Cuál es el ‘Día D’ oportuno para desembarcar en otros mercados? No hay una fórmula mágica, depende de muchos factores como el modelo de negocio, el país en el que está prevista la expansión y, por supuesto, el producto o servicio que ofrece. Sin embargo, una de las claves para determinar la expansión es la previa consolidación del proyecto en el país de origen. Antes de salir a otros lugares, el producto o servicio debe estar plenamente asentado a nivel nacional. Las prisas son siempre malas consejeras. No obstante, hay que tener en cuenta que la idea puede no encajar en el mercado nacional, pero sí tener éxito en otros mercados. Es cuestión de analizar el mercado y las necesidades demandadas en cada país.
3. Dónde: No todas las ideas triunfan en todos los países, hay que estudiar la casuística de cada situación y adaptar el modelo de negocio de la startup, cada mercado tiene sus peculiaridades. La cultura propia del lugar también es un factor determinante, conocerla es fundamental para evitar malentendidos y errores en los procedimientos. Europa y Latinoamérica representan los destinos más habituales para la expansión de las startups españolas, pero hay que estar abiertos a conquistar nuevos mercados con gran potencial, como el asiático o el norteamericano. La expansión internacional no tiene que estar ligada a la creación de una sede en el país de destino. Por ejemplo, en el caso de los ecommerce pueden empezar con una versión de su tienda online adaptada al idioma para, más a largo plazo, plantearse abrir una delegación local
4. Aspectos legales y fiscalidad: Los tributos, la contratación o la ley de protección de datos son diferentes en cada país, por lo que antes de pasar a la fase de internacionalización es necesario conocer a fondo estos aspectos, realizar un análisis de precios y transparencia y tener definida la estrategia fiscal.