La planta de Stellantis en Vigo incorpora una nueva conexión de alta tensión, una infraestructura considerada estratégica para su estabilidad productiva y su posicionamiento dentro del grupo.
La disponibilidad de mayor potencia eléctrica se convierte en un factor estructural en un momento en el que la automoción acelera la electrificación de procesos y modelos.
Energía como variable industrial
El complejo vigués, uno de los mayores polos industriales de Galicia, requiere capacidad energética suficiente para sostener su actividad actual y afrontar futuras asignaciones de producción.
La conexión de alta tensión mejora la resiliencia del suministro y reduce riesgos en un entorno de creciente competencia entre plantas europeas.
Competitividad y futuro
La transición hacia vehículos electrificados exige mayor consumo energético y planificación a largo plazo. La infraestructura refuerza la posición de Vigo en el mapa industrial del grupo y mejora su capacidad para captar nuevos proyectos.
