La pandemia de Covid-19 ha traído consigo una contracción económica que, en prácticamente todos los rincones del mundo, se ha sostenido con amplios estímulos fiscales y monetarios, por parte de gobiernos y bancos centrales, respectivamente.
Con todos los tipos de interés a cero o incluso en negativo, parece que los principales organismos financieros como el BCE y la Fed continúan con sus políticas generosas para con las economías, tal y como lo han hecho tras la llevada de la Covid-19.
Buen ejemplo de ello fue la reunión de hace un par de días de la Fed, donde su Comité de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) reafirmó su política monetaria al no aprobar cambios en el rango de 0% a 0,25% y reiteró su compromiso de utilizar su gama completa de herramientas para respaldar la economía de la potencia en este momento desafiante. Además, y tal y como se esperaba, no se han aprobado nuevos cambios en la compra de activos.
Esta línea, que también han seguido los principales bancos centrales en los últimos meses, hace que estos organismos sigan engrosando sus balances a niveles históricamente elevados.
En este contexto, Brad Neuman, CFA y director de estrategia de mercado de Alger (empresa del Grupo La Française), ha planteado la disyuntiva en un comunicado sobre si los balances seguirán creciendo en los próximos años o si, por el contrario, tomarán el camino de reducirse, dos escenarios que sin duda, tendrán impacto en los mercados.