Nuestros smartphones se han convertido también en unos eficaces babysitters. Voy paseando por el centro comercial, y no son ni una ni dos las parejas que tienen a sus criaturas hipnotizadas viendo una película de dibus mientras se atizan sin rechistar un biberón o engullen a traición una colmada cucharada del potitos.
Los niños imitan primero lo que hacen los mayores, y más tarde un móvil obsoleto e inservible se ha convertido en un excelente recurso para tenerles tranquilos y sus deditos fuera del nuestro de verdad, sobre la mesa de la terraza o escondido en el bolso. Pero crecen, es ley de vida, y el truco ya no cuela. Ahora quieren algo que funcione, algo que dispare y haga ruiditos. Quieren el suyo propio. Y bueno, anda que no hay ocasiones: cumpleaños, reyes, comuniones, graduaciones…
Por eso, es una realidad que los nenes, y cada vez siendo más nenes, se las ingenian para navegar, solos o acompañados, sea desde el teléfono de la mamá o la tablet de la hermana mayor o el de un amigo del cole cuyo padre divorciado siempre se salta las conveniencias con tal de tenerlo de su parte.
"Posiblemente, la mayor parte de los accesos a Internet que hacen los más pequeños de la casa sea a través de dispositivos tipo móvil/tablet. Los podemos tener nosotros, pero también hay una gran gama de estos dispositivos para ellos, resistentes a golpes y arañazos a precios relativamente asequibles", señalan desde Sophos, compañía especializada en seguridad informática. Y sin duda, una de las primeras preocupación que nos van a surgir cuando uno de estos adminículos entra en la vida de nuestros hijos, es la de cómo poder "protegerlo" de su cándida inocencia. "Nosotros solemos tener cuidado con lo que navegamos y abrimos, pero en manos inexpertas y atrevidas, esto puede llevar al caos, sobre todo cuando les dejamos equipos profesionales o no ligados exclusivamente al ocio digital".
La primera acción a realizar, casi obligatoria, es la de acudir a los diversos stores de aplicaciones, pero principalmente al compatible con nuestro sistema operativo (GooglePlay para Android, AppleMarket para iOS…) y buscar en la pestaña de propiedades, settings o herramientas la opción de pedir un password para las compras; incluso se puede poner un límite de gasto, o una alarma que se envíe cuando rebase cierta cifra y evitar facturas desorbitadas.