Poste Italiane ha lanzado una OPA voluntaria de 10.800 millones de euros sobre Telecom Italia (TIM), con el objetivo de adquirir el 100% del capital y avanzar hacia su exclusión de bolsa. La compañía ya controla un 27,3% del capital de la operadora.
La oferta combina efectivo y acciones, con un pago de 0,167 euros en metálico y 0,0218 títulos de nueva emisión por cada acción de TIM. La propuesta valora cada acción en 0,635 euros, con una prima del 9,01%.
El proceso está sujeto a aprobaciones regulatorias y se prevé que se complete a finales de 2026. La operación busca crear un grupo integrado con un claro mandato estratégico estatal.
Control público y estrategia industrial
El grupo resultante quedará bajo control mayoritario del Estado italiano, con una participación superior al 50%. Esta estructura incluye la presencia del Ministerio de Economía y de Cassa Depositi e Prestiti (CDP).
La operación pretende reforzar la estabilidad a largo plazo y consolidar un operador con capacidad para liderar la transformación del sector. El objetivo es crear una plataforma clave para la economía digital italiana.
Desde un punto de vista industrial, la integración permitirá concentrar recursos y mejorar la capacidad de inversión en infraestructuras, mantenimiento e innovación tecnológica.
Sinergias y масш масштаб operativo
Poste Italiane estima sinergias anuales de 700 millones de euros antes de impuestos, con 500 millones en ahorro de costes y más de 200 millones en ingresos adicionales. Estas se materializarán progresivamente en un plazo de dos a tres años.
Los costes extraordinarios para ejecutar la integración también se sitúan en torno a 700 millones de euros, concentrados en las primeras fases del proceso. El impacto en beneficio por acción se espera positivo a partir de 2027.
El grupo combinado alcanzará unos ingresos de 26.900 millones de euros y un EBIT pro forma de 4.800 millones de euros, con una plantilla superior a 150.000 empleados.
Red comercial y base de clientes
La integración permitirá desplegar una red combinada de gran escala, con 13.000 oficinas de correos, más de 4.000 tiendas de TIM y una amplia red de socios externos.
El grupo atenderá a más de 19 millones de clientes digitales activos, reforzando su presencia en servicios financieros, telecomunicaciones y energía. Esta capilaridad será clave para su posicionamiento.
El proceso de integración ya está en marcha, tras la entrada de Poste en el capital de TIM en 2025. Incluye acuerdos como el de operador móvil virtual y colaboraciones en el ámbito energético.
Reconfiguración del sector
La operación busca redefinir el sector de las telecomunicaciones en Italia, impulsando un operador con escala suficiente para competir en el entorno europeo. El foco está en reforzar la infraestructura digital nacional.
La exclusión de TIM de la Bolsa de Milán permitirá una mayor flexibilidad estratégica y una gestión alineada con objetivos industriales de largo plazo.
Con esta operación, Italia apuesta por un modelo de consolidación en el que el control del Estado y la integración de capacidades se convierten en elementos clave para afrontar los retos tecnológicos y de inversión del sector.
