Este servicio del gobierno cerraría las oficinas en las ciudades de Belfast y Antrim en Irlanda del Norte y en la localidad de Barry en el sur de Gales, mientras busca cómo transferir la titularidad de 39 oficinas y hacerlas franquicias de WH Smith, una cadena de droguerías y papelerías repartidas por todo el país.
Desde Correos, advirtieron a sus trabajadores de que más cambios serán llevados a cabo en el futuro, dentro de una política que pretende evitar pérdidas económicas. Si bien no quisieron especificar cuántas oficinas más cerrarían en los próximos meses, muchos creen que la cifra bajaría hasta 220.
Pérdidas económicas
Las pérdidas de las oficinas de Correos se habían reducido en 46.000 millones de libras, unos 61 millones de euros en el año en 2011-12, por lo que parte de su red ahora está en un punto de equilibrio. Sin embargo, los responsables advierten de que los costes de crecimiento y de las propiedades en algunos lugares les harían imposible obtener beneficios en un futuro.
"Este anuncio de la Oficina de Correos es una bofetada en la cara para los miembros del sindicado, que han trabajado muy duro en los últimos años para erradicar las pérdidas", admitió Brian Scott, representante de los trabajadores de correos en el sindicato.