La paralización de la actividad ha supuesto un duro golpe para las pymes, pero si algo ha quedado demostrado es que las crisis empujan hacia la creatividad y muchos de estos empresarios han tenido que rediseñar su estrategia y desarrollar su comunicación a través de otros canales para seguir presentes en la mente del consumidor. Durante los meses de confinamiento, la cercanía digital se convirtió en una máxima y ahora, en la nueva normalidad, esto continúa siendo una prioridad.
El e-commerce ha sido uno de los caminos que muchas pequeñas y medianas empresas han optado por seguir para hacer frente al cierre de sus comercios físicos. Por su parte, las redes sociales les han permitido mantener viva su imagen de marca y posicionamiento con los consumidores, pero en esta ocasión introduciendo mensajes más emocionales y sociales.
Con el confinamiento, el consumo de redes sociales experimentó un aumento significativo, algo que se traduce también en más impresiones, es decir, en más visualizaciones de contenidos y, consiguientemente, en un retorno de la publicidad mayor. Un ejemplo de ello es la plataforma estrella de Mark Zuckerberg, que informó de un crecimiento de usuarios de enero a marzo hasta los 2.603 millones de personas en todo el mundo, 105 millones en un trimestre. Este dato apenas reflejó impacto en el negocio de la publicidad online en las cuentas de Facebook por la crisis del coronavirus.
Comportamiento de la publicidad
Formación, servicios, e-commerce o alimentación, son sectores cuya demanda se ha visto especialmente reforzada a lo largo de la pandemia. Así lo refleja el último estudio de la plataforma tecnológica especializada en social media advertising, Adtuo. Estas actividades han incrementado de manera significativa su presencia en redes sociales doblando su inversión publicitaria. Pero si algo ha acelerado la pandemia es la digitalización. A modo de ejemplo, los sectores tradicionalmente presenciales como el de la formación, han tenido que adaptarse para aprovechar la demanda de los clientes o el caso de las tiendas que han tenido que mudarse al online para dar continuidad a su negocio.