El gigante chino de las telecomunicaciones Huawei está en el centro de la polémica por el pulso entre Pekín y Washington por presuntos casos de espionaje. Estados Unidos acusa a la compañía de cometer fraude al violar las sanciones impuestas a Irán.
A petición de Departamento de Justicia de EE.UU la directora financiera e hija de su fundador, Meng Wanzhou, fue detenida en diciembre en Canadá. China ha respondido con protestas y adevertencias a sus ciudadanos sobre posibles detenciones aleatorias en norteamérica.
Además, esta semana, un tribunal de Seattle, ha hecho público que investiga el supuesto robo por parte de Huawei de propiedad intelectual de empresas estadounidenses. En concreto, sobre la posibilidad de que la compañía china hubiera adquirido por medios no legales tecnología relativa al control de calidad de T-Mobile.
Las acusaciones políticas
Uno de los grandes mantras de Donald Trump en sus declaraciones son las acusaciones a las empresas chinas de violar la propiedad intelectual de las empresas tecnológicas estadounidenses. El caso Huawei supone una bala más en la recámara del presidente, quien además tiene en su punto de mira a ZTE.