Este año las soluciones de capa 2 pasaron de ser una especie de experimentos técnicos, a convertirse en infraestructuras críticas para el ecosistema blockchain. Muchas de estas criptomonedas están multiplicando casi por tres su valor respecto al año anterior, y otras con lanzamientos recientes, están rompiendo récords y elevando el estándar del mercado como es el caso de Bitcoin Hyper.
Se trata de criptomonedas que operan en redes sobre una blockchain principal (como Ethereum o Bitcoin), procesando gran parte de las transacciones fuera de la cadena principal y consolidando los resultados en ella. Esto reduce costes, mejora la velocidad y permite escalar sin sacrificar seguridad. Así es como estas criptomonedas se convierten en un activo de valor, basándose más en su utilidad, que en las promesas de rendimientos de las que otras tantas se sostienen y muchas veces no alcanzan a cumplir.
¿Por qué las criptomonedas de Capa 2 serán clave en el futuro inmediato?
Las cifras muestran cómo las blockchains de capa 2 están absorbiendo más liquidez y adopción que nunca. Solo Arbitrum, una red optimista sobre Ethereum, ha superado los 1.000 millones de dólares en capitalización, y se espera que más proyectos sigan esta tendencia.
Lo primero es que responden a una necesidad crítica de escalabilidad. El crecimiento explosivo de usuarios, NFT, contratos inteligentes y plataformas DeFi ha hecho evidente que las blockchains principales no pueden manejar todo el tráfico de forma eficiente. Las redes de capa 2 procesan transacciones fuera de la cadena principal, para luego consolidar los resultados en bloques únicos. Esto permite reducir el costo y aumentar el rendimiento exponencialmente.
Además, una de las tendencias emergentes en 2025 es la conectividad entre diferentes redes. Muchas soluciones de capa 2 están integrando puentes descentralizados y tecnología de envoltura (wrapping) para permitir que los activos fluyan entre cadenas. De este modo, también abren espacios de experimentación tecnológica. Son entornos más baratos, rápidos y seguros para probar nuevos contratos inteligentes, lanzar dApps y crear experiencias Web3 que no serían posibles (o sostenibles) en las capas base.