Por mucho que se empeñen algunos dirigentes del PSOE como Ximo Puig en decir que "no hay un grupo, esto no es una banda y no va de grupos, va de posiciones políticas", parece evidente que hay dos bandos. Movidos por diferentes "posiciones políticas" (como dice Puig), se están definiendo dos partes diferenciadas y enfrentadas por su discrepancia respecto a facilitar un gobierno del PP.
Estas dos partes (las llamaré así por no usar el término grupos) están cayendo en un cruce continuo de declaraciones al que se están sumando los dirigentes políticos de los demás partidos, quienes son han podido mostrarse ajenos a la crisis interna de los socialistas.
Desde la formación de Pablo Iglesias se han sucedido los mensajes en Twitter acerca del interés de 17 miembros de la ejecutiva del PSOE por destituir a Sánchez. El líder de Podemos se ha mostrado comprensivo con la situación del todavía líder del PSOE: "Tengo muchas diferencias con Sánchez pero pretender hacer caer a un secretario general, elegido por las bases, con dimisiones es un fraude", ha asegurado en un mensaje en Twitter.
Por otro lado, Pablo Echenique ha sido más contundente en la red social: "Los que quieren tumbar a Sánchez son los mismos que quieren investir a Rajoy". Además, el secretario general de Podemos en Aragón ha reprochado la actitud del ex presidente del Gobierno Felipe González en la crisis del PSOE: "González apuntó y los 17 dispararon". "Así se ejecuta un golpe de régimen, queridos amiguitos", ha escrito Echenique en un mensaje en su cuenta de Twitter.
Albert Rivera tampoco ha desaprovechado la oportunidad de manifestar su opinión. El líder de Ciudadanos ha reiterado su discurso de que hay que encontrar una solución al bloqueo político y ha escrito en su cuenta de Twitter: "No me alegra ver a un partido constitucionalista en crisis, pero peor sería que toda España continuara en crisis por el bloqueo institucional".